Cual cruel destino que te hizo cortar la pequeña cuerda con la que se sostenía
mis sentimientos. Ahora yacen flotando, flotando y nunca caen, esperan a que
aquel que corto la cuerda venga a rescatar aquellos sentimientos que siguen en
vida, flotando en un universo del que
ahora no sabe salir. Duele, y seré cobarde al no querer llorar delante, aunque
algunas lagrimas derramen de mis ojos. Mil maneras de descargar la impotencia que
tengo ante la situación. Esperare el tiempo que sea necesario, nunca perderé a
paciencia, seguiré cayendo en ese vacío, asta que tu vengas a rescatarme. Mi balanza
económica sube y baja como la espuma. En esta semana pude conseguir 11 euros,
cuales restare a mis números rojos y me quedan 12 rojos, con una semana quizás lo
consiga.

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