Después de esperarlo hasta el último momento apareció mi
sapito por casa con su flamante corcel negro. La situación de ver un sapo
encima de un caballo puede resultar extraño, pero a mi me resulta la mar de
encantador, y claro es lo que sucede
cuando estas enamorada de alguien. Raro, enamorarse de un príncipe que se
convierte en sapo, y aun y así, después del dolor que te haya podido causar,
sientes la necesidad de abrazarlo y de tenerlo para ti, aunque sabes que lo único
que puedes conseguir de él sea unos simples besos, besos que para mi son un
mundo. Ver las estrellas cada vez que mi mano roza su cara, cada vez que mi
boca roza su mano, su cuello su boca… ayer conseguí ir al lugar de la cena,
pero no fui a la cena de fin de curso, una vez allí se me pasaron todas las
ganas de asistir y preferí quedarme con sapito disfrutando de cada instante a
su lado. No hubo cena, pero si momentos cogidos de la mano.

Creo que no deberías hacer eso. Estás dejando de lado a la demnás gente por él. Aun sabiendo que no quiere nada contigo.
ResponderEliminar¡No te encierres!
Desgraciadamente no escogemos a quién amar; disfruta lo que puedas pero en cuidado de negarte lo que puedas apreciar, aunque desees que sean mentira, pues si lo haces cuando debas enfrentarte a esos hechos será mucho más duro.
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