Pensaba que iba a llevar peor este nuevo estado en mi vida,
pensaba que iba a llorar cada noche, que iba a estar permanentemente triste. Pero
no es así, mi mente y cuerpo están ocupados con la recta final de trabajos y exámenes,
con todas las fuerzas puestas en ello lo demás es mínimo. No niego que no me
ponga triste al pensar que la pague al mentirle, no mentiré al decir que de vez
en cuando si lloro porque le hecho de menos, sus abrazos, sus besos… pero sé
que me lo merezco. Creo que fortalezco mi forma de ser sin verle. El domingo será
un dia clave porque me tocara otra que verle, pero saldré hacer la exhibición,
are lo que mi puesto exige y cumpliré con su deseo de desaparecer. No tengo
nada de ganas de ir, de hecho me cabreo cuando pienso que debo ir pero dije que
iría e iré. Estoy con un tremendo dolor
en mi interior, debe ser que la masare
se acerca. Como acabe el libro de Donde los arboles cantan, me hermana me a
dejado otro titulado: Te daré la tierra. Próximamente estará puesto en mis
pendientes de lectura.

Aunque mentir pueda ser un error, sigo pensando que no es lo suficientemente grave como para que se aparte de ti así. Cuando quieres a una persona perdonas muchas cosas, o estás dispuesto a perdonarlas. Si no es el caso, es mejor que se marche.
ResponderEliminarUn abrazo y ánimo.
Haces bien en sólo pensar en los exámenes y trabajos, porque es lo más importante en este momento.
ResponderEliminarUn besazo!
Me alegro que no vaya tan mal como pensabas, tu entretente, y si no es capaz de perdonarte no merece la pena!
ResponderEliminarUn besote!
De todas formas, no entiendo su enfado. En principio porque tú te acostabas con el profesor después de dejarlo con el. Así que no tiene ningún derecho a enfadarse porque, si habéis roto y tú te acuestas con otros, ya no tiene nada que pintar. Y si le jode será por algo.
ResponderEliminarAsí que, tanto como si te perdona como si no, tú no hiciste nada malo para que se enfadase.
Un beso.