
Fue bastante triste… estaba nerviosa por como iban a
suceder las cosas. Pero resulto ser un suceso bastante pésimo… llegue a clase y
allí estaba él. Al principio no hizo
nada que llamara mi atención, me mando faena y seguía en su mundo. Al rato
empezó a meterme mano como quien no quiere la cosa, yo le cortaba las alas
porque me daba temor que pasara alguien y nos viera. Así que cogió y me llevo a
su picadero personal, que resulto ser la terraza del bloque de al lado… si,
triste pero cierto… primero nos manoseemos
un poco pero luego pretendía que mi boca fuera para abajo (cosa que yo
no hago a no ser que haya un capuchón de sabor de por medio) así que me negué
aunque el insistiera… no me pudo convencer para eso. Cuando parecía que todo había
acabado y ya nos disponíamos a marchar,
en las escaleras antes de bajar hacia el ascensor, se volvió a poner contento y
empezó a manosear de nuevo, como esta vez ya sabia que mi boca no iba a bajar decidió
proponerme otro asunto y ese era entrar dentro de mí. Como me dijo que llevaba un
condón no me importo y así lo hizo, apenas duro 2 minutos. De nuevo en clase me
dejo a solas todo el resto de la mañana, apenas volví hablar con él ya que a la
hora de comer me chuto básicamente fuera del colegio porque según él no podía estar
allí… aquello me sentó como una patada
en el culo porque me sentí básicamente como una puta. Otra alumna de tantas que
se habrá tirado en esa terraza.
Que fuerte. No sé si será realidad o ficción pero menudo mamón de mierda.
ResponderEliminarEso no se le hace a una alumna, joder. ¬¬
Pero bueno, espero que no te obligue más allá de lo que tú quieras.
Un beso.
Y encima sólo 2 minutos, que triste, ni siquiera se preocupó en quedar bien...
ResponderEliminarOpino como Lara, mientras hagas lo que quieras y no te obligue a nada...
Un besazo xoxi